Ciudades tecnológicas 5G. ¿Ciudades saludables?

En Escuela sin WiFi de la Fundación Vivo Sano nos hacemos eco de una noticia que recientemente ha saltado a diferentes medios de comunicación como el diario "El Adelantado" de Segovia, donde se hace una dura crítica a la implantación de la tecnología 5G en las ciudades de Segovia y Talavera de la Reina en los próximos 3 años como "ciudades laboratorio", denunciando que hasta el momento solo se ha oído hablar  de las ventajas del proyecto pero no se ha hecho mención alguna a los potenciales riesgos ni a los llamamientos y resoluciones que se acumulan solicitando precaución.

Recordamos que a mediados del año pasado (octubre de 2017), más de 180 científicos y médicos de 36 países pidieron a la UE una moratoria para la implantación de las redes 5G por sus riesgos para la salud ya que la evidencia científica actual ha demostrado que los campos electromagnéticos de las telecomunicaciones son perjudiciales para los seres humanos y el medio ambiente y que los límites actuales de su exposición responden únicamente los intereses de la industria y no protegen adecuadamente la salud.

Mientras tanto, en diarios como "La Voz de Talavera" solo se tratan las bondades de este nuevo proyecto de "Ciudades Tecnológicas 5G" evitando a toda costa la repercusión sobre la salud de los ciudadanos que convivirán en un ambiente sobrecargado de ondas electromagnéticas.

Desde nuestra posición de fomentar la existencia de espacios sanos con bajos o nulos niveles de contaminación electromagnética, nos sumamos a la denuncia de colectivos como Ecologistas en Acción y apelamos al sentido común de los responsables políticos pidiendo que en casod e que finalmente se produzca el despliegue tecnológico se haga un seguimiento exahustivo de las implicaciones en la salud o bien que se presente una moratoria a la misma hasta que no se demuestre al 100% que es rotalmente inocua para la salud de los seres vivos.

A continuación os dejamos con el texto extraído de "El Adelantado" de Segovia.

"Madrid, 22 de enero de 2018. Telefónica presenta el proyecto ‘Ciudades Tecnológica 5G’, cuya primera actuación consiste en desplegar en un plazo de tres años (2018-2020) las capacidades 5G en dos ciudades españolas, Segovia y Talavera de la Reina, cuyos regidores, Clara Luquero y Jaime Ramos, escuchan, en un acto con la estética propia de las grandes empresas tecnológicas, las bondades de esta iniciativa, que cuenta con la colaboración de Nokia y Ericsson.

Se dibuja un mundo maravilloso. Con 5G, la velocidad de la conexión a Internet será muy superior a la actual. Se podrá tener hasta 100 veces más de dispositivos conectados en el hogar. Los ciudadanos conectarán sus vehículos con las infraestructuras viales, para mejorar la seguridad y la gestión del tráfico. La telemedicina será una realidad. Y se podrán pilotar drones por control remoto… “La tecnología del futuro se hace realidad con el proyecto Ciudades Tecnológicas 5G”, señala Telefónica en una nota de prensa, donde también se asegura que “Segovia y Talavera de la Reina serán un laboratorio vivo de las capacidades del 5G”.

Pero el escenario idílico que se presenta no es del agrado de todos. Y Ecologistas en Acción, una confederación de más de 300 grupos ecologistas de todo el Estado español, muestra su “honda preocupación” por la posibilidad de que Segovia y Talavera de la Reina se conviertan en un “laboratorio”, dado que “no se han experimentado previamente en un laboratorio, como debería hacerse con cualquier tecnología antes de extenderla, los efectos que las nuevas frecuencias puedan tener sobre células in vitro o sobre animales”. De este modo, Ecologistas en Acción de Segovia entiende que “ser pioneros en este tema va a implicar que las personas y el medio ambiente nos convirtamos en objeto de experimentación, no solo de los detalles tecnológicos de implementación sino también de los efectos biológicos que puedan producirse sobre sus habitantes y sobre otros seres vivos”.

En una reciente carta remitida a la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, este colectivo se declara contrario a la implantación de la tecnología 5G, pues la energía asociada a las bandas 5G es superior a la energía asociada a las bandas ya desplegadas, en las que ya se ha comprobado su efecto nocivo para la salud.
En vista de tal situación, Ecologistas en Acción apela a la “sensibilidad y responsabilidad” de Luquero para “reconsiderar la posición del Ayuntamiento ante la propuesta de Telefónica”. De igual forma, los ecologistas piden iniciar un proceso de información pública y un debate abierto sobre el proyecto, evitando así que pueda parecer que se supedita el derecho a la salud de la ciudadanía a unos potenciales beneficios de tipo económico.

Ecologistas en Acción también critica que en los medios de comunicación “solo hemos oído hablar de las ventajas del proyecto”, en referencia a los puestos de trabajo que se generarían o la rapidez a la hora de navegar por Internet, “pero no se ha hecho mención a los potenciales riesgos ni a los llamamientos y resoluciones que se acumulan solicitando precaución”. “Tecnología sí, pero segura y con garantías”, prosigue diciendo la carta remitida a Luquero.

Los críticos con el proyecto ‘Ciudades Tecnológicas 5G’ dicen tener “confianza” en que la regidora de Segovia, el equipo de Gobierno y el resto de la corporación “serán responsables y decidirán defender la seguridad y salud ciudadanas por encima de cualquier interés económico y político a corto plazo que no cuente con las garantías suficientes”.

Para acabar el escrito, los ecologistas realizan una serie de peticiones a Luquero, comenzando por la de que “en las condiciones actuales, no permita el despliegue del 5G en nuestra ciudad, hasta que pueda hacerse con las debidas garantías de salud para la ciudadanía y para el medio ambiente”. También se reclama “transparencia”, dado que, a su entender, el proyecto ‘Ciudades Tecnológicas 5G’ “se ha desarrollado hasta ahora con total opacidad”. En ese sentido, se demanda la realización de una evaluación de impacto ambiental, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 6 de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre; y la realización de una evaluación de impacto en salud, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 35 de la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública.

“En caso de darse luz verde a este proyecto estaríamos ante una decisión histórica que expondría a nuestra ciudad a la experimentación de una tecnología que, hasta donde sabemos, no cuenta con garantías suficientes de inocuidad”, concluye el texto de Ecologistas en Acción.

Más de 180 científicos de un total de 36 países remitieron el pasado año un escrito a Jean-Claude Juncker en el que se instaba a la Unión Europea a aplicar el ‘Principio de Precaución’, a fin de evitar los riesgos sobre la salud de la población.

El Principio de Precaución permite reaccionar rápidamente ante un posible peligro contra la salud humana, animal o vegetal, o para proteger el medio ambiente. De hecho, en caso de que los datos científicos no permitan una determinación completa del riesgo, el recurso a este principio permite, por ejemplo, impedir la distribución de productos que puedan entrañar un peligro para la salud o incluso proceder a su retirada del mercado.

“El Principio — se señala en la carta— requiere que nos detengamos hasta tener la evidencia de que no hay daño, no detenernos cuando ya tengamos evidencia del daño. Esto significa que el aumento masivo de la radiación de las frecuencias 5G debe ser detenido hasta que los científicos verdaderamente imparciales hayan demostrado que la exposición total aumentada en 5G no causará daño a niños, bebés y fetos”.

Los firmantes dicen saber que “al menos 2.000 artículos científicos revisados por pares” confirman que los actuales 2G, 3G, 4G y WiFi —incluso antes de que se agregue 5G— “pueden causar muchos tipos de graves daños a la salud no solo para los seres humanos sino también para los árboles, huevos, pájaros, abejas y otros animales salvajes”. Por ello mismo, entienden que “tenemos motivos razonables para temer efectos potencialmente peligrosos para el medio ambiente y la salud humana, animal o vegetal”. “Un aumento adicional de la radiación en el caso de añadir 5G puede contribuir a una pandemia mundial”, advierten.
Distintos trabajos han advertido también que la tecnología 5G solo es efectiva a corta distancia, por lo que se requerirá el despliegue masivo de transmisores 5G y de antenas, que se traducirá en un aumento de la exposición obligatoria a toda la población. “Este hecho —indica Ecologistas en Acción— es especialmente grave para aquellas personas ya diagnosticadas como electrohipersensibles, que podrían verse abocadas a abandonar la ciudad en un desahucio forzoso que violaría sus derechos más elementales”.